El liderazgo introvertido, una magnífica forma de guiar

El liderazgo introvertido suele ser muy valioso en circunstancias difíciles que necesiten acciones inteligentes antes que entusiasmo puro. La introversión y el liderazgo no son realidades incompatibles, sino que suelen combinarse bien.

A muchos puede sorprenderles que se hable de liderazgo introvertido. Existe la creencia común de que la introversión y el liderazgo son dos condiciones excluyentes, pero no es así. No siempre el que más habla o socializa es un líder como tal, ni tampoco las personas reservadas están destinadas a seguir a otros.

Muchas veces se confunde liderazgo con notoriedad, pero no son lo mismo. La capacidad para tener visión y ser capaz de guiar a otros es lo que define a un verdadero líder. No todos los que están en puestos de mando son líderes, pese a que puedan tener grandes habilidades sociales que los han llevado a donde están.

El liderazgo introvertido, de hecho, suele ser más eficaz y constructivo en algunas circunstancias. Mientras algunos pelean por la popularidad, estos otros líderes se ocupan de lo esencial: visualizar caminos para crecer, soluciones para los problemas y bien común para la mayoría de las personas.

Mujer líder pensando

La esencia del liderazgo

De una forma muy básica, se plantea que los líderes se dividen en tres grupos: los que inspiran, los que administran y los que ejecutan u operan. Los primeros son los preclaros, es decir, aquellos que ven más allá del promedio y logran visualizar perspectivas o soluciones antes que otros.

Los líderes que administran son aquellos que, una vez definido el camino, se encargan de diseñar todo el engranaje para que se alcance el logro de los propósitos. Por su parte, los líderes ejecutivos u operativos son los que ponen en marcha las acciones y coordinan a quienes las llevan a cabo para que se consigan las metas.

Rara vez los líderes realizan las tres funciones a la vez. Dependiendo de las circunstancias, a veces son más visibles unos líderes que otros. Así mismo, para realizar cada tipo de liderazgo se requiere de habilidades diferentes.

El líder inspirador necesita más inteligencia, conocimiento, sabiduría y experiencia. El administrador necesita pensamiento estratégico y ascendencia sobre quienes lo siguen. El ejecutivo requiere grandes habilidades sociales y mucho sentido práctico.

Las circunstancias y los liderazgos

Las personas con muchas habilidades sociales suelen tener ascendencia sobre quienes componen su entorno, pero no siempre representan una guía positiva. Una persona muy popular puede ser un referente para los otros, pero no siempre esto se debe a que constituya una guía válida para ellos.

Así mismo, no siempre la persona más visible es quien realmente está dirigiendo u orientando la ruta para los demás. Es claro que el carisma y las habilidades sociales generan simpatías y ejercen gran influencia sobre otros, pero muchas veces esto no configura un liderazgo como tal.

Algunos piensan que el rasgo distintivo del verdadero líder es convertir en líderes a otros. Hace algunos miles de años el filósofo chino Lao Tzu dijo que los mejores líderes hablan poco y cuando el objetivo está logrado, sus seguidores dicen “lo hicimos nosotros”.

Hombre pensando en el futuro

El liderazgo introvertido

El liderazgo introvertido suele ser del tipo inspirador. Corresponde, por lo general, a personas estudiosas y pensantes que logran visualizar soluciones adecuadas y caminos de crecimiento posibles para todos. Están más centrados en ello que en el reconocimiento que puedan obtener de los demás.

Si ocupan cargos o lugares de liderazgo administrativo, también son muy eficientes. Uno de sus rasgos distintivos es la capacidad que tienen para escuchar a los otros. Así mismo, tienen grandes habilidades para delegar y lograr que todos se sientan una pieza importante dentro del objetivo común. Con frecuencia, su poder emana de la autoridad moral que tienen. A diferencia de los líderes carismáticos, no dependen de la aprobación ajena, sino que se mueven por convicciones.

El plano operativo es el terreno más incómodo para liderazgo introvertido. Por lo general, este tipo de líderes no desatan las pasiones de los grandes oradores, ni inspiran de la forma que lo haría alguien más carismático y con mayores habilidades sociales. Sin embargo, también en este campo pueden hacer un gran aporte por la vía de promover mecanismos democráticos para que cada persona cumpla su rol.

Es importante señalar que el liderazgo introvertido no es necesariamente mejor que el extrovertido. Lo importante a destacar es que existen muchas formas de liderar a otros y que las habilidades sociales no se limitan a influenciar a los demás. Un buen líder, del tipo que sea, sabe guiar y respetar a todos, buscando siempre el bien común.