El liderazgo con cara de mujer está en alza, cuando el mundo más lo necesita

El 19 de noviembre se celebra el Día Internacional de la Mujer Emprendedora. En medio de una crisis que afectó especialmente al empleo femenino, las mujeres encuentran en el emprendimiento una oportunidad para la recuperación económica.

Latinoamérica se volvió un imán para los inversores: en lo que va de este año, las inversiones en emprendimientos latinoamericanos alcanzaron una cifra récord de 11.5 mil millones de dólares. Además, la región pasó de dos a más de 34 unicornios en los últimos cuatro años y esto marca solo el comienzo. 

Los emprendimientos liderados por mujeres también son una tendencia en alza y, aunque aun solo representan apenas el 12% del total de unicornios nacidos durante este año, aumenta globalmente el número de negocios liderados por mujeres. De acuerdo al informe Women’s Entrepreneurship Barometer Global Report 2021 de Veuve Clicquot, las mujeres encontraron en la crisis por COVID-19 una oportunidad para atreverse a ir tras ese proyecto largamente soñado. El emprendedorismo aparece como la mejor alternativa para una en cuatro mujeres que no quiere volver a su puesto de trabajo pre-pandemia y forma parte del fenómeno llamado “La Gran Renuncia”, en el que millones de personas dejan sus empleos porque no se adecuan a su estilo de vida.

A las mujeres les gusta emprender porque les da independencia financiera, afirma el mismo estudio. Pero también porque les permite ser creativas, y cuanta más creatividad puedan aplicar a su trabajo, más felices se sienten. Mientras que el emprendedorismo masculino se asocia con términos como visión, disrupción y estrategia, el emprendedorismo femenino se asocia más con términos como comunidad, colaboración y servicio. Todos valores que pasaron al frente con la pandemia, y no solamente porque en estos meses aumentó el comercio social sino también porque el modelo de liderazgo colaborativo es el que mejores resultados obtuvo en el manejo de la crisis. 

La financiación no es el único desafío

Actualmente, las empresas lideradas por mujeres levantan un escaso 2% del capital de riesgo, aunque está probado que los equipos diversos generan mejores retornos y que el emprendedorismo femenino es el motor de reactivación de la economía post-pandemia. 

Pero el acceso al capital no es el único desafío que encuentran las mujeres a la hora de emprender. Según el estudio de Veuve Clicquot, las mujeres carecen de referentes femeninos en el área. Aunque entre 2020 y 2021 salieron a la bolsa Bumble, FIGS y Rent the Runway, todas compañías lideradas por mujeres, todavía queda mucho camino por recorrer. 

Por eso lanzamos Skirt the Rules, un movimiento mundial que busca potenciar el poder emprendedor de las mujeres. Se trata de una comunidad virtual que comparte contactos y contenidos de valor, alianzas, eventos, talleres y ayuda esencial a la hora de emprender. Skirt the Rules fue pensado como un espacio donde poder desplegar las habilidades propias de las mujeres: la comunicación efectiva, el poder de la empatía y el principio de comunidad. Porque las mujeres sabemos que nuestra diferencia es hacer junto con otros, y que cuanto más extensa sea nuestra red más visibilidad tendrán nuestras capacidades a la hora de levantar capital.  A través de SheWorks! y Skirt the Rules, buscamos transformar la industria para facilitar oportunidades de trabajo flexible a millones de mujeres en todo el mundo.

Mis 6 reglas de oro para emprender

Soy mujer y emprendedora. TransparentBusiness, la plataforma para gestionar el trabajo remoto que anunció en 2020 su valuación en 1000 millones de dólares, se convirtió en uno de los pocos unicornios liderados por una mujer. Mediante una estrategia de financiamiento llamada equity crowdfunding, que permite abrir la inversión a capitales privados sin tener que recurrir a un fondo de inversión, pudimos capitalizarnos y a su vez fue inspiración para lanzar Unicorn Hunters, la serie de negocios que busca democratizar el acceso a la riqueza para emprendedores de todo el mundo. 

Quiero aprovechar el Día Internacional de la Mujer Emprendedora para compartir otras lecciones que aprendí en el camino del emprendedorismo.

  1. Piensa distintoemprender se trata de encontrar una pasión y de transformarla en una idea de impacto. Es un camino esforzado que se sostiene porque está basado en algo que te gusta mucho hacer. Estoy convencida de que la clave del éxito financiero de un emprendimiento radica en que el objetivo no esté puesto en ganar dinero sino en su impacto social, económico y ambiental (#people, #profit y #planet).
  2. Piensa en grandelo segundo es entender que lo que una siempre soñó está mucho más allá de nuestros miedos. Los miedos se superan soñando en grande, porque las únicas limitaciones son las que nos ponemos a nosotras mismas. Los miedos se superan cuando nos convencemos de que la opinión más importante es la que yo misma tengo de mi proyecto.
  3. Encuentra tu voz y construye tu narrativa: después de encontrar la idea de negocio, una emprendedora tiene que trabajar en su narrativa y pensar en las plataformas que va a usar para amplificar su mensaje. Es importante ofrecer algo de valor para la audiencia. Un mensaje verdadero, y a través de los canales correctos, transmite credibilidad.
  4. Construye tu tribupara emprender con éxito, es clave crear relaciones y capital social. Los negocios son un deporte de contacto: hay que construir relaciones hacia arriba, con mentores o sponsors que nos ayuden a posicionar nuestra marca, pero también hacia abajo, para dar a conocer nuestro emprendimiento.
  5. Aprende a levantar capital: en financiación, las mujeres obtenemos históricamente menos dinero que los hombres, pero también pedimos menos. Si eres una mujer en busca de financiamiento, te aconsejo que aprendas a pedir: que te prepares hasta sentirte capaz de negociar lo mejor para tu emprendimiento, y que aprendas a decir que no cuando la oferta no te convence.
  6. Haz tus propias reglasy no hablo de romperlas sino de ser creativas, de encontrar la forma, de poner nuestro ingenio al servicio de nuestras necesidades y resolver los desafíos uno a uno, como lo hacemos todos los días. Emprender requiere de ingenio. El concepto “Skirt the Rules” tiene un doble sentido: el de “ponerle una falda a las reglas” y el metafórico, el de buscarles la vuelta sin quebrarlas para usarlas a favor y no como limitantes. 

En un mundo cuyas reglas no siempre nos favorecen, a menudo las mujeres tenemos que crear nuestro camino. Pero tenemos la tecnología a favor y, con ella, la oportunidad de conectar con otros emprendedores y de escalar nuestro proyecto a otros mercados, en tiempo récord.